Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de abril, 2016

Las camas vuelan al sur en invierno.

No te vayas todavía, que aún no ha amanecido. Sumérgete en mi cama, finje que duermes, y vuelve, antes de que me despierte. Vuelve, a la noche en la que dos miradas nos cruzaron la cara y nos dictarion sentencia. Vuelve, donde quieras, pero vuela. Sigue quejándote de que aquí no brilla más el sol, y deja que te dé la razón, solo para disfrutar de un cálido silencio. Y vuelve a levantar la voz a distancia, ahora que ya no nos entiende nadie. Finje que te impresionan, mis posturas de billar, mis tres acordes malsonantes y mi cocina experimental. Vuelve a soplar toda las farolas para escondernos de la realidad. Y enredémonos en las cortinas de cuadros cuando el pasillo encienda su silencio. Miente de como yo valía cualquier viaje vuelto en idas, y dí que nos quisimos, hasta los domingos por la mañana.

Placeres desacompasados.

Las luces de la ciudad, las gotas de lluvia bandadas de pájaros en el cielo, estrellas brillando en el firmamento. Escarcha en los cristales, el gotelé de las paredes, las espinas secas en un castañar, los corales aferrados al fondo del mar. Las nubes nómadas las piedras sedentarias las hojas que recorren las aceras las edades de las nogales centenarias. El humo que ambienta la hora del café, sonrisas que parpadean inquietas, de dientes torcidos y manos pidiendo la cuenta. Lenguetazos de olas en la playa, el skyline de nueva york, la sierra de la alpujarra, nochevieja en la puerta del Sol los candados del puente de París, las fronteras de los países europeos, las pisadas automáticas en la boca del metro El latir descompasado de mis pestañas o de tus pupilas. Sonrisas instintivas y   a tu espalda  miradas furtivas. Las pisadas, en calles en empedradas y, el primer beso, nuestro primer beso. Y el desorden,  después de una noche de....