Me gusta conocer a las personas por su elección de palabras, las escritas, claro está. Y es por eso que no me interesa apenas nadie que ni siquiera sea capaz de ordenar su caos en una hoja de papel. Dudoso concepto el de la amistad. Engaños, tretas y juegos de poderes reflejados en lagrimas de cocodrilo, y conversaciones banales que intentan sostener el orden social, ese arma de doble filo que muy pocos saben sujetar por la empuñadura. Este verano, muy a mi pesar, ha sido un mes de decepciones frustradas. Un año y medio atrás fui atisbando lo que creía que iba ser mi deserción. Ensordecedoras carcajadas aumentaban mi deseo de desvanecerme por cualquiera de aquellas estrechas calles empedradas. Llegado el octavo mes, estalló la tormenta que todos llevabamos esperando. Sin embargo, la ultima de las gotas trajo la calma. Por lo menos, mi calma. Todo han sido palabras distendidas desde entonces. Y aun así, no puedo disociarme de aquellas alianzas. He seguido escondiendo una d...
"Detrás de este triste espectáculo de palabras, tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas, de que no haya muerto del todo en tu memoria." Julio Cortázar.