¿Por qué la lluvia no cae en una métrica verticalidad? Mientras muevo el taburete hacia la mitad del balcón escucho la banda sonora que ha acompañado el día. Tomando la posición de bajo, el agua recorre las tres cañerías que serpentean por la fachada. Una vez vuelvo a mi posición inicial, resguardo Verónika decide morir bajo mi sudadera. Mirada al frente me pregunto si todos esos papeles con dibujos y palabras de ánimo tienen algún valor para esta lluvia. La vecina del edificio color arena está a la espera de que lleguen las ocho. Yo tampoco sabía que hoy no se aplaudía. Dos pisos por debajo se desvela una figura que no había visto antes, un hombre con una camiseta de un equipo de fútbol que, como de costumbre, desconozco. Acompaña la lluvia con el humo de su cigarro. Hoy el periquito no ha cantado, pienso. Y sólo canta en soledad. Eva responde al mensaje que le envié, no recuerdo qué día ni a qué hora de la madrugada. Ya había olvidado ese cruce de ideas. ¿Realmente he ll...
"Detrás de este triste espectáculo de palabras, tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas, de que no haya muerto del todo en tu memoria." Julio Cortázar.