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Déjame dormir esta noche.

Quiero ahogarte,
tal y como tu te ensañas con mi garganta.
Deja de susurrarme,
que tu timbre consigue dejarme sin aliento.
Desaparece,
con la misma intensidad con la que llegas oscureciendo cada una de mis cuatro blancas paredes.

Déjame dormir esta noche,
si al levantar vas a estar replicando los latidos de mi corazón.

No me busques más disfraces,
que ya siquiera recuerdo mi silueta original.

Déjame llorar de cuajo, solo para fingir que no existes esta noche,
que estoy harta de acudir a curanderos hipocondríacos que testan conmigo su fé en el azar.

Déjame dormir esta noche,
no me acompañes esta noche,
no me despiertes mañana por la mañana.

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