Ir al contenido principal

VIIIX - Tú eliges las visitas, y tu eliges la hora.

Well, here we are again, getting things off my chest by what has become usual in me, another eighth month.
I won't pretend that it seems weird that you ignore me, many others had done it before.
On the one hand I blame myself for being so sensitive, for holding my emotions inside, for being so sentimental.
I sincerely believe that I surrender always too fast, and this time I have given you a small part of me, I have skipped my principles and I have given to you.
Honestly this situation strikes me, after months insisting, what looks like to be even affection has become a lost of interest.
It was clear that this wasn't going to last, that's why I didn't let me feel anything, and now it is running out I don't know how to feel.
How long do I have to wait? Wouldn't it be better to finish it at once instead of waiting to get worse?
The problem is that I'm the only one who seems to care, which seems to feel something. Why do you even want to talk about it? Tik-Tok
To kill a snake, cut off the head.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Familia.

Un concepto antónimo a los lazos sanguíneos y legales a los que me referiré en esta entrada. Si me preguntan por mi “familia” mi mente únicamente lo ligará al núcleo formado por mis padres, hermanas y, ahora, Jara. Todo esto se remonta a años luz. Pero como se trata de exponer mis vivencias comenzaré en el año 2000. Posiblemente mi primer recuerdo fue el de una discusión. Todos los participantes estaban ligados a nosotros por la rama materna. Se encontraban en la entrada del piso tercero de casa de la abuela en La Alberca. María y yo, con seis y cuatro años respectivamente, nos asomábamos por la puerta entrecerrada que separaba la sala de las escaleras. Las voces se elevaban, pero no discriminábamos una palabra. “Es mi culpa”, recuerdo decirle a María. “No, es la mía”, respondía ella.  Allí no había cabida para una disculpa por haber corrido, gritado, jugado o lo que quiera que hicieran dos niñas en su más tierna infancia, y más aún cuando la discusión parecía envalentonarse. Todo ...
U na vez leí que solo sabes si te han disparado porque no habrás escuchado el disparo. A mi me bastó una palabra para que el mundo enmudeciera. Recuerdo taparme la boca con la manga de la sudadera para ahogar el llanto. Después de aquello llegaron innumerables preguntas Qué Cómo Dónde Cuando Por qué En tres meses no hallamos respuesta a ninguna de ellas. Hoy sigo añadiendo otras tantas a la lista.