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Octava parte.

[10/10/2021] Menos mal que ayer no me paró la poli jajaja hubiera reventado el antidrogas jajaja

[22/10/2021] Denúnciala, te mira el teléfono.

Martes, 26 de Octubre de 2021

Salamanca.

Me tambaleo por vez primera al ver los ojos de Mamá esperándome en la estación.

En la entrada me esperaban Cristina, Papá y Jara.

"¿No habéis traído el coche?", jadeo

"No, venga, vamos dando un paseo."

Me desvanezco. 

En un taxi, sujeta por los brazos de mi padre, me deslumbran las luces de la ciudad.

"Respira, tranquila, ya estás en casa".

Durante diez días la cama fue testigo de mi inagotable llanto.

El undécimo, después de una visita al río Tormes con Eva y una fría cena donde di voz a lo que tanto tiempo había callado, compré un billete de ida para Madrid.

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Un concepto antónimo a los lazos sanguíneos y legales a los que me referiré en esta entrada. Si me preguntan por mi “familia” mi mente únicamente lo ligará al núcleo formado por mis padres, hermanas y, ahora, Jara. Todo esto se remonta a años luz. Pero como se trata de exponer mis vivencias comenzaré en el año 2000. Posiblemente mi primer recuerdo fue el de una discusión. Todos los participantes estaban ligados a nosotros por la rama materna. Se encontraban en la entrada del piso tercero de casa de la abuela en La Alberca. María y yo, con seis y cuatro años respectivamente, nos asomábamos por la puerta entrecerrada que separaba la sala de las escaleras. Las voces se elevaban, pero no discriminábamos una palabra. “Es mi culpa”, recuerdo decirle a María. “No, es la mía”, respondía ella.  Allí no había cabida para una disculpa por haber corrido, gritado, jugado o lo que quiera que hicieran dos niñas en su más tierna infancia, y más aún cuando la discusión parecía envalentonarse. Todo ...
U na vez leí que solo sabes si te han disparado porque no habrás escuchado el disparo. A mi me bastó una palabra para que el mundo enmudeciera. Recuerdo taparme la boca con la manga de la sudadera para ahogar el llanto. Después de aquello llegaron innumerables preguntas Qué Cómo Dónde Cuando Por qué En tres meses no hallamos respuesta a ninguna de ellas. Hoy sigo añadiendo otras tantas a la lista.