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Séptima parte.

El verano pasó de forma esquiva.

Y yo con él rehuía cualquier posible enfrentamiento

Inevitable

Necesario

No sé si hoy estaría escribiendo estas letras si hubiera tenido el coraje de arrancarlo de raíz

Esperé

Esperé a un fin de verano que trajo consigo una camiseta de "Vivir es urgente" y un pequeño elefante de howdah rojo.

No sé por qué no me paré a leer el mensaje.

Esta nueva oportunidad traía consigo un paso que esta relación no debía haber dado nunca.

Calle Lérida... ¿31? ¿21? 

Recuerdo que las letras del piso no concordaban con el telefonillo de la entrada.

Sudamos cada caja hasta aquel ¿3? sin ascensor

Por mi parte ignoré uno de los condicionantes que me atormentan hasta día de hoy.

Piso reformado sin amueblar.

Todo el dinero sudado en un instituto de entrevías materializado en muebles de Ikea que montaba religiosamente nada más llegaban a casa.

Me obcequé en crear un hogar sobre tierra baldía.

El eco de una casa vacía replicaba el llanto que jamás escuchaste porque simplemente no estuviste.

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