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Entradas

Familia.

Un concepto antónimo a los lazos sanguíneos y legales a los que me referiré en esta entrada. Si me preguntan por mi “familia” mi mente únicamente lo ligará al núcleo formado por mis padres, hermanas y, ahora, Jara. Todo esto se remonta a años luz. Pero como se trata de exponer mis vivencias comenzaré en el año 2000. Posiblemente mi primer recuerdo fue el de una discusión. Todos los participantes estaban ligados a nosotros por la rama materna. Se encontraban en la entrada del piso tercero de casa de la abuela en La Alberca. María y yo, con seis y cuatro años respectivamente, nos asomábamos por la puerta entrecerrada que separaba la sala de las escaleras. Las voces se elevaban, pero no discriminábamos una palabra. “Es mi culpa”, recuerdo decirle a María. “No, es la mía”, respondía ella.  Allí no había cabida para una disculpa por haber corrido, gritado, jugado o lo que quiera que hicieran dos niñas en su más tierna infancia, y más aún cuando la discusión parecía envalentonarse. Todo ...

IES Fray Luis de León.

 Me gustaría que hubiese habido un único detonante. Una sola experiencia que hubiera derivado en una depresión post-traumática y con la que batirme hoy en día frente a frente. Pero no. Esta entrada es la primera de una serie que resumirán mi estrepitosa caída en la ansiedad y ataques de pánico.  Cuando echo la vista atrás, intentando recordar una Marta normativa, únicamente visualizo mi individualidad – de connotación desfavorable- en la capital charra. No puedo considerar el colegio de educación primaria como una obra trágica. Por tanto, pasaré a la época de secundaria. No únicamente una época de dificultades a nivel educativo.  Aunque nunca antes había llegado a plantearme mi figura corporal, sí comparaba el físico en evolución de mis compañeras y mi entidad de metro cincuenta. Tampoco ayudaba que las conversaciones de todas ellas giraran en torno al género masculino y las por entonces modas que hoy no sé si se aborrecen o si están a la orden del día. Primero y segundo ...
una vez te pregunté: "¿que harías si tus amigos intentasen hacerme daño?"  sin vacilar respondiste que les confrontarías debí haber formulado la pregunta contigo como sujeto de la condicional.

En año nuevo me regalaste grageas Bertie Bott de todos los sabores.

Otra noche más que no sé con quién te acuestas, otra mañana más que me invitas a tu cama a pasar tu resaca. No me presentaste a tus amigas cuando nos conocimos mientras yo te alerté de todas las mías. Una noche por casualidad me enseñas la foto de una de ellas y te pregunto cómo es. No puedes ocultar la sonrisa al hablarme de todas vuestras batallas. "¿Os veis asiduamente?" "Solo en festivales de verano" ¿Eramos más felices cuando no nos conocíamos? Pasado el tiempo, pasada incluso nuestra ruptura, me hablas más de ellas. Un día incluso nos topamos con una en tu antigua casa, bromeas de que a pesar de su tamaño tiene un carácter bastante fuerte . Viajas a Marruecos y regresas con regalos pero no con historias. Al tiempo, desvelarías inconscientemente que te acompañaban cada noche. En Copenhaguen visitamos Christiania, ¿para eso cruzamos el continente?. El frío no apaga el fuego y yo, sentada a tu lado, deseaba volatilizarme como todas ellas. "Todo noviembre con...

"Marta".

Me oía hablar de ti y me tentó a dispararte. Después de todas aquellas hazañas, no podías caer por un solo disparo. Como el asesino que se presenta en la escena del crimen, me levanto antes que tú para preparar café. Esta noche me he dejado embaucar por una pasada yo, para escuchar a pasados tú. No sé a cuántos conozco ya. Como la salida de un hormiguero cubierto de arena, me ahogo entre las risas y burlas de aquellos que taparon la desembocadura, te instan a asfixiarme voces con nombres de reyes pasados. Disparé primero pero soy yo quién se está desangrando. Te veo a través de un espejo espía, como Pedro a Cristo me niegas tres veces. Esta historia ya la había escuchado antes y aún así no es hasta ahora que he entendido el argumento. Personajes que entran y salen de escena, todos me señalan como el asesino, sustantivo que no puedo negar, yo disparé primero. Cuatro años y no se si la obra se debate entre el nudo o el desenlace. Conservaste todas las piedras con las que m...

Tercer asalto.

"¿Estás despierto?" Piel tostada de oriente medio, mares que se revolucionan en tus ojos. Recorres las calles de París cuando cae la noche y me llevas contigo al corazón del Sena. Eres el menor de cinco hermanos, y aún así tú también sientes que eres el mayor. Entre té y pastas dices sentirte como en casa, en la costa opuesta del Mediterráneo. Ilustras la espera del agua hirviendo con olores y colores de tu infancia. Nostálgico desconocido, ¿por qué aún así no quieres volver? "¿Estás despierto?" Apenas iba a cerrar los ojos cuando me invitas a ver una película.  ¿Por qué recalcas que no quieres que te malinterprete?  Escojo por ti la película: Eternal sunshine of the spotless minds. Eterno resplandor de las mentes inmaculadas. Alexander Pope. Metáfora de lo que ocurriría más adelante. Nos sentamos en la cama, y nos apollamos en un acolchado cabecero. -¿Qué champú usas?- me preguntas. -Uno australiano que compro por internet- Creo que no entiendes el ...