Me temo que no existe esa resistencia de la que tanto alardeaba, que no estaba tan cansada, y que lo más dificil no fue decir adiós, porque el final tuvo lugar 10 meses antes. El día que me llamen a testificar, me condenarán por mentirosa. Y aún cuando cumpla mi condena, seguiré creyendo en todo lo que he callado. En que tardé un día en volver a creer, en que el sol en Madrid no se esconde y en que lloré por Bari cuando Roma me esperaba al año siguiente.
"Detrás de este triste espectáculo de palabras, tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas, de que no haya muerto del todo en tu memoria." Julio Cortázar.